Investigación de la escena del crimen

El procesamiento de una escena del crimen es un aspecto crítico de las investigaciones forenses y policiales. Las primeras acciones llevadas a cabo en el lugar donde ha ocurrido un delito pueden ser decisivas para el éxito o fracaso de la posterior resolución del caso. A través de una descripción detallada y enriquecida, exploraremos cómo los primeros intervinientes gestionan la escena del crimen, desde su llegada hasta la recolección y preservación de pruebas.

Llegada al lugar de los hechos

Evaluación inicial y control de la escena

Cuando un delito es reportado, el primer oficial en llegar—conocido como el primer respondiente—debe llevar a cabo una evaluación meticulosa de la situación. Este proceso incluye asegurarse de que la escena esté segura para él y para los futuros investigadores que lleguen. El primer respondiente tiene la responsabilidad de controlar la situación, atender emergencias inmediatas y asegurarse de que no se contamine la escena.

Gestión de emergencias

Cualquier emergencia médica requiere atención inmediata. Si hay víctimas presentes, se deben realizar los primeros auxilios, y es vital documentar cualquier cambio en la escena, como el movimiento de objetos o personas, que pueda ocurrir durante la prestación de ayuda.

Retención de testigos y sospechosos

Es crucial para el oficial retener a las personas presentes en la escena. Esto puede incluir testigos y potenciales sospechosos. La retención de estas personas asegura que puedan ser interrogados para recolectar información vital sin que se pierdan detalles cruciales por la partida prematura de los involucrados.

Documentación inicial

El primer respondiente debe tomar notas detalladas de todo lo observado y realizado. Esta documentación inicial es fundamental para el desarrollo de la investigación.

Preservación de la escena del crimen

Establecimiento de barreras físicas

La creación de un perímetro alrededor de la escena del crimen es uno de los primeros pasos para preservar la integridad de las pruebas. Se utilizan cintas de delimitación, barreras físicas y la presencia de oficiales para controlar el acceso al área.

Registro de entradas y salidas

Se mantiene un registro detallado de todas las personas que entran o salen de la escena, incluyendo su hora de llegada y salida. Esto ayuda a mantener un control sobre quién ha tenido acceso a la escena y potencialmente podría alterarla.

Protección contra elementos

En algunos casos, elementos como la lluvia o el viento pueden comprometer las pruebas. Se pueden utilizar métodos como carpas o cubiertas de cartón para proteger ciertas áreas y pruebas críticas.

Equipamiento de protección personal

Todos los individuos que ingresen a la escena deben vestir equipo de protección adecuado, como monos, guantes de látex, y protección para los zapatos, para evitar contaminar la escena con su propio ADN u otras partículas.

Procesamiento de la escena del crimen

Búsqueda sistemática de pruebas

El investigador principal asigna áreas específicas del lugar del crimen a diferentes equipos o individuos para una búsqueda detallada y sistemática.

Métodos de búsqueda

Se pueden emplear varios métodos de búsqueda, incluyendo en línea, en espiral, en rueda y por zonas, dependiendo de la naturaleza y el tamaño de la escena.

Registro detallado de la escena

Documentación completa

Antes de alterar cualquier elemento, se debe documentar exhaustivamente la escena del crimen. Esto incluye tomar fotografías, realizar bocetos y grabar vídeos, asegurando que se capture cada detalle como fue encontrado.

Notas y registros de pruebas

Cada pieza de evidencia recolectada se documenta con precisión, señalando su ubicación exacta, quién la recogió y cuándo. Esto es vital para la cadena de custodia de las pruebas.

Recuperación y embalaje de pruebas físicas

Métodos de recolección

Dependiendo de la naturaleza de las pruebas, se seleccionan métodos específicos de recolección para evitar daños o pérdida de integridad.

Embalaje adecuado

El embalaje adecuado es esencial para mantener las pruebas seguras y sin alterar hasta que lleguen al laboratorio forense para su análisis.

Conclusión

El papel del primer respondiente es crucial en la investigación de un crimen. Su capacidad para evaluar, proteger y documentar adecuadamente la escena desde los primeros momentos puede determinar el éxito de la resolución del caso. Este enfoque sistemático no solo preserva la integridad de la investigación, sino que también maximiza las posibilidades de obtener justicia para las víctimas del delito.

Elias, U., & Sienkiewicz-Charlish, A. (Eds.). (2014). Crime scenes: Modern crime fiction in an international context. Peter Lang AG.